De todo lo que aconteció en la semana, anotado cuidadosamente en la agenda: examen el lunes sin gafas, examen el viernes con gafas, las olvidé, las buenas y no pasó nada. El jueves la película de Basilio Martín Patino "Los paraísos perdidos" en TVE. El viernes fui a la peluquería y el sábado al estreno de "El ruiseñor y la noche. Chavela canta a Lorca", de Rubén Rojo. El domingo fue un largo día familiar, cumpleaños de Rosa, y reencuentro con mis sobrinos, a algunos no veía desde Navidad. Reencuentro con adultos que parece se han hecho grandes en dos días.
Todo nuevo y viejo, como el cielo azul sobre nuestras cabezas, nada era rutina pero enseguida se lo engulló el tiempo. En la foto capté un instante que no quiero que desaparezca, por si acaso la magia no pervive. Miraba ese cuadrado de cielo que enmarca la ventana del estudio y la barda que me separa del patio de Lope de Vega, con la mirada perdida en un recuerdo de un libro lejano y presente eternamente, "la balada de la cárcel de reading". Cuando cruzó el cielo esa bandada de pájaros emigrando, en forma de uve que van renovando con constancia, pasó esa y varias más, y se diluían mientras cruzaban mi limitada libertad. Guiñé los ojos, y seguían ahí. Presentes como el tictac de un reloj al fondo del pasillo. Como Wilde. Como Aura.
De todo lo demás habría tanto que contar, de esto sólo lo escrito en este párrafo.
.. de lo que pasó en la semana, eso que se derrite como el hielo o que se desvanece como las sombras cuando llega la noche, eso quiero pegar con alfileres en este blog ..
Floreciendo
... mientras es la cuenta atrás para el examen. Las flores vuelven a coincidir con la operación de María. Y el tiempo se llena de horas para estudiar. Vacaciones completas.
La lectura queda exclusivamente para el autobús, así que detengo la historia de "Años luz", relectura para desentrañar la estructura, la poderosa prosa, la voz del narrador, los personajes, los cielos, los animales, los padres-los hijos, la vida, el río de la vida... En fin, buscando el contagio por persistencia.
No veo cine, a las diez prendo el televisor y si la película me late la pongo a grabar, casi todas me laten, así que se van acumulando. Me distraigo jugando apalabrados o sudoku.
El tiempo pasa con calma con la cabeza sobre los apuntes, con los ojos sobre el cuadrado de la ventana, en la que a veces se detiene un gorrión, o un avión deja su fina estela de hilo de algodón. Preparar la comida, hablar con las plantas. Anotar en mi cuaderno de memoria: "te quila: té para estar tranquila" y sonreír, claro.
La lectura queda exclusivamente para el autobús, así que detengo la historia de "Años luz", relectura para desentrañar la estructura, la poderosa prosa, la voz del narrador, los personajes, los cielos, los animales, los padres-los hijos, la vida, el río de la vida... En fin, buscando el contagio por persistencia.
No veo cine, a las diez prendo el televisor y si la película me late la pongo a grabar, casi todas me laten, así que se van acumulando. Me distraigo jugando apalabrados o sudoku.
El tiempo pasa con calma con la cabeza sobre los apuntes, con los ojos sobre el cuadrado de la ventana, en la que a veces se detiene un gorrión, o un avión deja su fina estela de hilo de algodón. Preparar la comida, hablar con las plantas. Anotar en mi cuaderno de memoria: "te quila: té para estar tranquila" y sonreír, claro.
Algunas mañanas
... me doy la vuelta y fotografío el cielo que queda tras de mí, antes de entrar en la oficina y olvidarme de él durante horas.
Entre cielo y cielo de amanecer la tertulia sobre "La vida perra de Juanita Narboni" y la comida de cumpleaños de Emiliano.
Entre cielo y cielo de amanecer la tertulia sobre "La vida perra de Juanita Narboni" y la comida de cumpleaños de Emiliano.
Reunión familiar e Hitos
Es buena ocasión para decir algo de la familia. No nos hemos elegido, pero las infancias mezcladas crean un vínculo inextinguible. Creo que seguimos siendo niños, o al menos seguimos bromeando de la misma manera, aunque ya no juguemos a los soldaditos de plástico. Aunque claro si hablo de los juegos infantiles, se impone la diferencia eterna entre los mayores que siempre lo fueron y los pequeños que no dejaremos de serlo. Nos sentamos en torno a esta mesa del salón, madre, hermanos y la visita de la familia que llegó de Burgos, Inusual. Ocasión para que mi madre cuente historias lejanas de su juventud, de su pueblo. Importante. Hitos. Conocí a una mujer con este nombre. Imagino que un nombre así marca una personalidad. Había quedado con Luz, más allá de los veintitantos años de tertulia en la que nos encontramos una vez al mes, era una oportunidad de vernos en otro escenario. Pero al escenario del viernes por la tarde se subió además esa mujer que acaparó la escena. No sentí intrusismo porque Luz la había invitado. Me da pudor definirla. Tenía una mirada profunda en un rostro sin atractivo. Como una zarigüella. No era capaz de imaginar cómo habría sido en su juventud. Comenzó a hablar con ese hilo continuo de los que han hecho muchas cosas, han estado en muchos lugares, han conocido por tanto a mucha gente. Crecía mi admiración. ¡Cuánta vida tiene dentro esta mujer! era mi pensamiento constante, mientras ella contaba sus experiencias de teatro con los alumnos del instituto. ¡Qué fortuna para alguien creciendo caer en sus manos! Luciérnaga.
Los sueños
La constancia del estudio de la oposición, creo que potencia el mundo onírico. Es decir, las noches se llenan de historias completas, que podría narrar con linealidad. A parte, del significado que me gusta interpretar, aplicando mis conocimientos, no tan exhaustivamente como aprendí, pero al menos obtener una idea. Este miércoles soñé con el príncipe Carlos de Inglaterra, era un sueño erótico. Claro que me sorprendo de semejante melé. Pero queda que es un príncipe, un cacho de mí, con el que tengo una profunda relación. En fin, la pregunta eterna es: ¿qué esconden los sueños? A la espera de la respuesta lo que sí puedo asegurar es que actualmente son un complemento perfecto de mis días, una escapada, una intensidad distinta a la que me produce la Estadística, o el Derecho o la Economía.
Es mi hermano en su corta visita dominical con viandas de mi madre. Es mi hermano, a quien siempre veré como mi hermano pequeño, cumplamos los que cumplamos.
La fuerza de la repetición
Hay semanas que se diluyen según pasan. Quizá esta ha sido una de ellas. Por esto es una buena ocasión para hablar de la fuerza de la repetición, esas cosas que suceden cotidianamente. Esos actos que de tan repetidos dejan de ser. Esos objetos que de tan vistos desaparecen.
Por ejemplo, el trayecto que realizo en el 27, por la Castellana cada mañana. O los tres minutos que camino desde que desciendo del bus hasta que entro por los tornos del edificio de oficinas. Muchos días digo hoy miro con los ojos y no a través de ellos y me detengo un segundo, siento el aire entrar por la nariz, y capturo el momento.
Por ejemplo, el trayecto que realizo en el 27, por la Castellana cada mañana. O los tres minutos que camino desde que desciendo del bus hasta que entro por los tornos del edificio de oficinas. Muchos días digo hoy miro con los ojos y no a través de ellos y me detengo un segundo, siento el aire entrar por la nariz, y capturo el momento.
Otra de las cosas que se repiten es la llegada de un poema, un grupo al que no sé cómo llegué, y que este año envían un poema cada martes. Un poema a la semana es como tomar una copa del mejor vino, deleitarse con todos los sentidos para estar impregnado hasta que llegue el próximo.
El salón de mi casa es otra de las cotidianidades que me hacen extasiarme, habitualmente con la incidencia de los rayos de sol que crea sombras casi vívidas. Pero la otra noche no fue el sol el causante. Tomé el iPad y capturé este panorama.
Y para acabar: el instante en el que me acurruco en la cama, antes de rezar un poema o un padrenuestro, con la horizontalidad recién adquirida, con el abrazo a mi yo, y el agradecimiento por estar ahí.
Y para acabar: el instante en el que me acurruco en la cama, antes de rezar un poema o un padrenuestro, con la horizontalidad recién adquirida, con el abrazo a mi yo, y el agradecimiento por estar ahí.
Microblog, sí claro
Quizá ha sido por la presencia de Pilar en casa y su interés por el resultado de las Elecciones Autonómicas Catalanas, lo que me ha llevado a la reflexión de hoy. Nos sentamos las tres frente al televisor y zapeamos en busca del formato periodístico que más nos placiera. Aunque enseguida quedaron de manifiesto nuestros diversos gustos. Era interesante la opinión de Pilar, pues sus ojos no solo de extranjera sino de periodista, de cargo en la UNESCO, aportan una amplitud a nuestros puntos de vista locales y mediatizados por el entorno. Luego hubo intercambio de enlaces a artículos en la red:
incluyo dos que creo que pintan bien el cuadro de lo que somos los españoles. Tanto en lo público: 47 no es 50, como en lo privado: Conmigo o contra mí.
La reflexión es acerca del contenido de este blog, esa mirada íntima a mi ombligo, a mis andares, a mi mirada, a mi devenir semanal, un intenso solipsismo. Si algún día alguien me pregunta porque no aparecen temas como el drama de los refugiados sirios huyendo de la guerra, por las pateras que naufragan en masa en los mares para llegar a la esperanzaeuropea, por cualquiera de los dramas humanos que tapizan las portadas de la prensa, de la televisión, etc. Si alguien me pregunta, no reivindicaré mi comodidad de sillón en la que me instalo cada día para asomarme al mundo, no, por supuesto, no, simplemente diré que mi tema soy yo, no me veo hablando de otros temas. Pero es un hecho que quiero constatar, la presencia de Pilar en casa esta semana ha abierto ventanas al mundo más allá de los telediarios.
Acompaño con la fotografía de dos poemas de Alejandro que aparecieron en el envés del papel de sucio que utilizo cada día mientras estudio, y que ahora repasando las fotos de la semana siento que cuadran perfectamente y cierran mis palabras de hoy.
La reflexión es acerca del contenido de este blog, esa mirada íntima a mi ombligo, a mis andares, a mi mirada, a mi devenir semanal, un intenso solipsismo. Si algún día alguien me pregunta porque no aparecen temas como el drama de los refugiados sirios huyendo de la guerra, por las pateras que naufragan en masa en los mares para llegar a la esperanzaeuropea, por cualquiera de los dramas humanos que tapizan las portadas de la prensa, de la televisión, etc. Si alguien me pregunta, no reivindicaré mi comodidad de sillón en la que me instalo cada día para asomarme al mundo, no, por supuesto, no, simplemente diré que mi tema soy yo, no me veo hablando de otros temas. Pero es un hecho que quiero constatar, la presencia de Pilar en casa esta semana ha abierto ventanas al mundo más allá de los telediarios.
Acompaño con la fotografía de dos poemas de Alejandro que aparecieron en el envés del papel de sucio que utilizo cada día mientras estudio, y que ahora repasando las fotos de la semana siento que cuadran perfectamente y cierran mis palabras de hoy.
Y el domingo descansé
El lunes 14 de septiembre volvió Elena, eso quiere decir que mi economía reflotará y mi soledad quedará bajo la línea de flotación. No tengo duda de que el resultado final es adecuado. Llego un tanto rota, pero a la vez muy entera. La pregunta es cuál de las dos características es más máscara. Me refiero al inconsciente. Quizá depende del momento. El cambio ha alterado mi rutina, sé que no tardaré en recuperarla.
El lunes también volví a yoga con Flo, echaba de menos el relax absoluto al que me lleva su clase, algo que no me sucedía con la modalidad de Bikram. Estaré en septiembre con ella. Dice que soy su talismán, porque fui su alumna-fundadora cuando abrió su local, caído del cielo, frente a mi casa, allá por el año 2007?.
El miércoles acabé Whasington Square, una novela menor, como califica mi querido Henry James.
El miércoles acabé Whasington Square, una novela menor, como califica mi querido Henry James.
El jueves fui con Elena a ver Inside Out, quizá por deseada no cumplió las expectativas, me gusto verla con ella. Simplemente no me pareció película para la tertulia.
El viernes vino un "Iago", gracias a Wallapop a llevarse el escritorio Mikael que iba a tirar. Se aligeró la habitación.
El sábado fue la fiesta sorpresa 50 cumpleaños de Adolfo. Nuevo Baztán un lugar por descubrir. Reencuentro con compañeros de la universidad, un poco más calvos, un poco más viejos, un poco más felices. Y bailé y bailé. Y el domingo descansé.
Hojas secas
Y no llegó Pilar, sí llegó Carmen el sábado con vino y paté de su tierra, estuve con Tencha el viernes después de meses, y reencuentro con HyE el jueves. Entre amigos.
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