Palestina de Hubert Haddad

Llevaba meses oyendo hablar de este libro, fue propuesto por Herbert en la tertulia de enero. No lo pude leer entonces pues no lo encontré en México. Las impresiones que me habían transmitido era unánimes, excelente, una obra imprescindible. Lo saqué de la biblioteca y por fin este domingo le di prioridad. Con tal altas expectativas no es de extrañar que el inicio no las cumpliera. Además casi siempre vivo las primeras páginas de un libro como entrar en un terreno desconocido y esa extrañeza me hace tardar tanto en entender como en disfrutar. Cuando me acostumbro al ignoto texto comienza a cubrirme con toda su intensidad. Lo acabé de leer, quizá demasiado rápido, ahora tengo ganas de releerlo con más calma, paladearlo.
De la primera lectura me quedó un tremendo sabor de soledad, de la más intensa soledad jamás contada, de una soledad que no puede comunicarse con nadie porque estás realmente solo, de una soledad envuelta en un silencio obligado. La novela tiene muchos más temas pero me quedo con este recurrente para mí.


Este es un paseo por mis últimas soledades escritas y por la anteriores:

Soledad y silencio
Soledad
Manos que empujan

En este diálogo sobre la soledad
En el Fauno

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